Conseguimos 739,51€
¡Gracias a todos!
El pasado 30 de enero celebramos en nuestro colegio el Día Escolar de la Paz y la No Violencia, una fecha muy especial en la que toda la comunidad educativa volvemos a unirnos para reflexionar, compartir y comprometernos con la construcción de un mundo mejor.
Este año hemos trabajado bajo el lema “La fórmula de la Paz”, una propuesta que nos ha ayudado a descubrir que la paz no aparece por casualidad, sino que se construye cada día con pequeños gestos, palabras y actitudes. A lo largo de la última semana del mes, hemos desarrollado distintas actividades adaptadas a cada etapa, siempre en conexión con el lema del colegio de este curso: “Une tu chispa, comparte tu luz”.
Porque cada uno de nosotros puede aportar su pequeña chispa para iluminar el mundo.
Así, cada etapa ha reflexionado sobre un valor concreto que se ha convertido en su aportación especial a esta “fórmula” común: los más pequeños de Infantil han trabajado el respeto en los gestos sencillos del día a día; en Primaria han puesto el acento en el cuidado, aprendiendo a cuidar de los demás, de uno mismo y del entorno; en ESO han profundizado en la importancia de la escucha y el diálogo como herramientas para resolver conflictos; y en FPB han reflexionado sobre el compromiso, entendiendo que la paz también requiere responsabilidad y acción. Cada clase, además, ha elegido una palabra relacionada con su valor para trabajarla de forma más concreta en el aula.
Como gesto simbólico y solidario, los alumnos elaboraron una pulsera que decoraron personalmente y que llevaron puesta el día 30 durante el acto celebrado en el salón de actos. Este pequeño detalle se convirtió en un bonito signo visible de nuestra unión y compromiso. Gracias a la generosidad de nuestras familias, alumnos y profesores, hemos conseguido recaudar 739,51 euros, que se destinarán a apoyar los comedores y el material escolar de los colegios que las Hijas del Patrocinio de María tienen en Venezuela y Colombia. Durante el encuentro, cada curso hizo entrega del donativo recaudado, en un momento sencillo pero muy significativo, en el que todos tomamos conciencia de que nuestros pequeños gestos pueden tener un gran impacto en la vida de otros niños y niñas.
En esta ocasión, debido a las inclemencias meteorológicas, no pudimos celebrar el acto al aire libre ni en el patio del colegio, como en años anteriores. Sin embargo, esto no restó emoción ni significado al encuentro. Fue un momento igualmente especial, en el que recordamos que la paz comienza en lo cotidiano: en cómo hablamos, en cómo escuchamos, en cómo cuidamos y en cómo nos comprometemos.
Queremos agradecer de corazón a todos los que habéis colaborado. Con vuestro apoyo no solo contribuís a mejorar la realidad de otros niños y niñas, sino que también educáis en solidaridad, empatía y responsabilidad. Entre todos seguimos demostrando que la paz no es solo una palabra, sino una forma de vivir.
Porque cuando unimos nuestras chispas y compartimos nuestra luz, la paz se hace posible.


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